Cuando te enseño una prótesis en el estudio, podemos cogerla con los dedos y mirar de cerca el borde de la areola. Esa parte es muy fina para que la transición con la piel sea gradual. Conviene saber cómo manejarla al ponerte la pieza por la mañana y también al quitártela. Estos son los gestos que practicamos en la consulta.
Cómo colocar la prótesis de pezón frente al espejo
Empieza con la piel limpia y seca. Si vienes de una cirugía y tienes dudas sobre la cicatrización, pregunta a tu equipo sanitario cuándo puedes empezar a llevar una pieza en contacto con esa zona. Si hay una herida o la piel está irritada, espera y consulta antes de colocarla.
Para la primera prueba, ponte de pie o siéntate en una postura cómoda frente a un espejo. Acerca la pieza al pecho y busca la altura que te guste. Si quieres tomar el otro pezón como referencia, deja suficiente distancia con el espejo para ver ambos a la vez. También puedes mirarte de perfil para apreciar cuánto sobresale el pezón.
Una vez elegida la posición, apoya un lado de la areola y acompaña el resto de la pieza con las yemas de los dedos. Comprueba que el borde ha quedado extendido. En los primeros intentos, a veces es más fácil ver un pequeño pliegue mirando desde un lado.
Qué sujeción necesitas si quieres ducharte con ella
Al entrar en contacto con el cuerpo, la silicona se templa y se adapta a la piel. La pieza puede mojarse en la ducha o en el baño. Si te gustaría llevarla al bañarte, dímelo en la consulta para que podamos valorar qué sujeción te conviene.
Cuando se necesita más fijación, podemos valorar un adhesivo específico para prótesis de silicona. Si utilizas uno, ten a mano sus instrucciones. La cantidad, los tiempos de aplicación y el modo de retirarlo dependen del producto.
Cómo retirarla sin tirar del pezón
Si llevas la pieza sin adhesivo, busca con la yema del dedo un punto del borde que puedas levantar con suavidad. Desde ahí, ve separando la areola de la piel poco a poco. Evita sujetarla por la punta del pezón para despegarla entera de un tirón. Si la has fijado con adhesivo, sigue el método de retirada indicado para ese producto. Si ofrece resistencia, para antes de tirar con más fuerza.
Cómo lavar y secar la silicona
Lava la prótesis con agua y jabón suave. Pasa las yemas de los dedos por ambas caras, aclara el jabón y presta especial atención al contorno al secarla. Una toalla limpia te permite absorber el agua con pequeños toques. Espera a que estén secas tanto la pieza como la piel antes de volver a colocarla.
Si aún estás comparando opciones, también puedes leer qué diferencias hay entre una prótesis y la micropigmentación de areola.
Si quieres ver cómo queda el borde sobre la piel o practicar la colocación, puedo enseñártelo en mi estudio de Alicante. También atiendo a distancia. Consultar con Sandra sobre una prótesis de areola y pezón a medida.
Lectura complementaria sobre el cuidado de la piel y de la silicona. Guía de Cambridge University Hospitals (en inglés).